Los artículos antiguos de revistas también deben estar abiertos

Por Jan Velterop

Fotografía: Jan Velterop

Es posible que lo haya visto: “Los editores llevan a ResearchGate a la corte, alegando una violación masiva de propiedad intelectual”, como proclama un reciente titular de Science1. Titulares semejantes también aparecieron en otras revistas y en muchos sitios web. Como ResearchGate tiene su sede en Alemania, es un objetivo legal mucho más simple que Sci-Hub, que es operado por la kazaja Alexandra Elbakyan. Tanto ResearchGate como Sci-Hub facilitan la obtención de artículos compartiéndolos en una red social (ResearchGate) o simplemente haciendo disponible la descarga directa de PDFs obtenidos por proxies institucionales (Sci-Hub).

La existencia de estos equipamientos, y particularmente el amplio uso que disfrutan, dejan al descubierto una insuficiencia fundamental del sistema actual de comunicación científica: la falta de acceso universal.

Las iniciativas para tener acceso abierto (OA) a la literatura de investigación han existido por casi dos décadas, e incluso más si uno incluye el servidor de preprints arχiv. El término Acceso Abierto fue acuñado en la reunión de Budapest en diciembre del 2001, lo que condujo a la Budapest Open Access Initiative (BOAI)2, publicada en febrero de 2001. A pesar de la defensa de los miembros del grupo BOAI y numerosas personas desde entonces, los artículos de investigación en acceso abierto en revistas académicas todavía no son la mayoría, incluso si uno incluye las variadas definiciones subsiguientes del acceso abierto que muchos editores consideraron que les convenía más (y que son generalmente más restrictivas que lo que BOAI previó, particularmente con la reutilización). Y aún todavía son menos las de acceso totalmente abierto sin ninguna condición asociada más que la obligación de dar el reconocimiento apropiado a los autores originales.

Mientras que una minoría de artículos son de acceso abierto completo de acuerdo a los principios del BOAI (accesibles gratuitamente y reutilizables siempre que los autores sean reconocidos), un preprint reciente en PeerJ3 por Heather Pinowar, et al. Informa que “los usuarios de Unpaywall encuentran OA con bastante frecuencia: 47% de los artículos que ven son OA. Notablemente, el mecanismo más frecuente de OA no es la vía Dorada, la vía Verde, o la vía Híbrida, sino más bien una categoría poco debatida que deberíamos llamar ‘Bronce’: artículos que son libres para leer en el sitio web del editor, sin una licencia explícita Abierta”. Debería hacerse notar, sin embargo, que mucho de lo que se llama OA en este artículo no es OA de acuerdo a los principios de BOAI (a los que prefiero llamar “OA completo”), sino solo se refiere al acceso a leer, y no para reutilizar.

Si un artículo se publica en acceso abierto o no, es principalmente una decisión del autor(es). Al menos en teoría. Dicho esto, los autores a menudo son restringidos en sus decisiones por la presión institucional que se les impone para publicar en revistas que tienen un “prestigio” reconocido – o percibido –, a menudo en la forma de un factor de impacto relativamente alto. Y no solo eso, a menudo son presionados, también, por la falta de soporte financiero para el pago de la “tasa de procesamiento de artículo” (APCs), que tienden a ser particularmente altas para las llamadas revistas híbridas (que publican una mezcla de artículos de acceso abierto y de pago) que son consideradas de “prestigio”. Si los autores están libres de restricciones y pueden elegir dónde publicar con acceso abierto, están usando dos métodos principales: la presentación a una revista de acceso abierto o híbrida, o el “auto archivo” de una versión del manuscrito de su artículo – aunque se presenta a una revista de pago – en un repositorio abierto (sea institucional, u orientado a una disciplina). Si se hace el “auto archivo” antes que el artículo sea arbitrado por pares, hablamos de un “preprint”. Yo – y otros – hemos argumentado que los autores siempre deberían publicar primero un preprint – incluso deberían ser obligados a eso – y entonces presentarlo a una revista, si fuera esto necesario.

En ocasiones las revistas en acceso abierto son subsidiadas, no cobran APCs. Cuando este es el caso, se trata principalmente de revistas pequeñas o menos conocidas, con notables excepciones, tales como las revistas del sistema SciELO, que combina una mezcla de fuentes de financiación para permitir a las revistas cumplir con el acceso abierto, sin APCs, o muy bajos.

El hecho de que hay un costo para la “producción” formal es una realidad, aunque una rápida mirada a los niveles de ganancia de especialmente los grandes editores muestran que el costo real no está ni cerca del nivel de muchas de las tasas de procesamiento de artículos – o la mayoría de los precios de suscripción, en esta materia. Pagar por la publicación formal es, sin embargo, de alguna manera, comparable a pagar para obtener un certificado tal como un diploma o una licencia de conducir. Ser arbitrado por pares de, y publicado en, la revista x es el “certificado” necesario para el avance en la carrera y la reputación general. Este enfoque de carrera y reputación del sistema de publicación formal sería aceptable si no enlenteciera – al punto de “mantener de rehén” – la diseminación, el intercambio libre, y la reutilización de los resultados de la investigación. En una forma extraña, los sistemas actuales de publicación de revistas son todavía “analogías digitales” del antiguo sistema de revistas impresas. Especialmente las revistas de suscripción están detenidas en su desarrollo por los requisitos anacrónicos de las revistas impresas, tales como las limitaciones de páginas. Como resultado, las decisiones para publicar a menudo no se toman en base a la calidad percibida solamente, sino también – incluso primariamente – por consideraciones de espacio. Eso puede significar que buenos artículos sean rechazados, o, en tiempos de escasez en términos de presentaciones, artículos menos buenos sean incluidos para publicación, llevando a una inconsistencia de la “calidad”. Estoy poniendo “calidad” en comillas simples, porque es muy cuestionable si la verdadera calidad científica – opuesta a la calidad técnica y de presentación – pueda establecerse en este punto de la publicación. Generalmente toma tiempo antes de que la calidad e importancia de un artículo sea reconocida. (Una de las razones por las que toma tanto tiempo antes que se conceda un Premio Nobel)

Las revistas que son subsidiadas con subvenciones fijas o subsidios enfrentan restricciones similares a las revistas de suscripción. Sólo aquellas que se sostienen por subvenciones abiertas o subsidios (tales como el sistema SciELO), o por contribuciones (APCs) de los autores o en nombre de los autores (por ejemplo las “mega”-revistas tales como PLOS One), tienen el potencial para escapar de estas restricciones.

En general, el acceso abierto todavía no está haciendo el progreso que se suponía y se esperaba que fuera. Algunos culpan al “movimiento” de acceso abierto y sus defensores. Esto me parece un poco fácil, y no ayuda realmente. Los defensores del acceso abierto a menudo son voluntarios, haciendo un argumento honesto y legítimo, pero vienen con muchas motivaciones diferentes. Para algunos el enfoque primario es el acceso abierto, sin importar el costo o de quién lo suministra; otros principalmente se enfocan en reducir el poder de los llamados editores legados, o al menos de los que obtienen ganancias; otros por las prácticas de las sociedades académicas que usan el ingreso de las suscripciones de sus revistas para otras actividades de la sociedad (loables, históricamente, pero una barrera al acceso abierto en esta época); algunos en reducir el costo de la comunicación de la ciencia; algunos en promover alternativas específicas, tales como preprints, o en cambiar las revistas de pago a abiertas. Seguramente, también, hay más y diferentes motivos que estos.

Incluso si la proporción de artículos OA actualmente está creciendo, como Pinowar, et al. informan, esto solo es para los nuevos artículos. Todos los artículos “heredados” detrás de los muros de pago permanecen cerrados, con la excepción tal vez, en lo referente a la libertad de lectura – aunque no la libertad de reutilizar – de artículos en PubMedCentral, después de un período de embargo. De modo que permítanme hacer una sugerencia.

En general las suscripciones y licencias se pagan por adelantado, y las ventas de artículos individuales después del período de suscripción ascienden a un mínimo de ingresos netos (si es que acaso hay ingresos, los costos de cumplimiento y el mantenimiento de sistemas de cumplimiento deben deducirse para llegar a las ganancias netas). Entonces mi sugerencia es que a todos los artículos de las revistas con franjas de pago deberían darse una licencia de acceso abierto – los trabajos completos incluyendo la reutilización – después de un período no mayor a 12 meses de la fecha de publicación. Por parte de los editores, porque en la mayoría de los casos ellos tienen el copyright de esos artículos y solo los poseedores del copyright pueden anexar una licencia de acceso abierto a un artículo tal como la licencia CC-BY. El período de 12 meses se podría también reducir gradualmente.

Esto abriría millones de artículos y, sin embargo, tendría un efecto mínimo en las finanzas de los editores. Removería el control innecesario de la herencia que los editores tienen, como resultado de poseer los copyright, de la libre diseminación de artículos que ya les han asegurado sus ingresos al editor. Las bibliotecas, consorcios de bibliotecas, y las agencias nacionales o estaduales deberían poner esta condición a cualquier suscripción o acuerdo de licencia, sin la cual no harían negocios con el editor en cuestión. Combinado con la publicación obligatoria de preprint, podría cambiar dramáticamente el acceso y la utilización de la producción del mundo académico.

Puedo prever algunas objeciones. Primero por parte de los editores, que mantendrán que el “valor económico” de los artículos no se agota después de 12 meses, puesto que ellos pueden vender el acceso de artículos individuales a la industria, por ejemplo. Ellos lo hacen, en particular a la industria farmacéutica y de equipamiento médico. Sin embargo esos son precisamente los artículos que más necesitan ser de acceso abierto, y los ingresos así percibidos mayormente no son más que una cobertura extra en un pastel ya abundantemente decorado.

La segunda objeción probablemente vendrá de algunos defensores del OA, que dirán que esto no es lo suficientemente diferente del OA por la vía Verde. Es diferente, sin embargo, a “verde”, si ciertamente consideramos como “verde” la definición mencionada anteriormente en el artículo de Pinowar, et al. que generalmente no viene con derechos abiertos de reutilización. Cito el mencionado artículo: “La mayoría de los artículos OA Verdes no cumplen la definición BOAI de OA puesto que no se extienden a los derechos de reutilización”.

Estoy muy consciente de que mi sugerencia es una conciliación y no la situación ideal. Pero es pragmática y realizable y dará un acuerdo, que desde mi punto de vista vale la pena, a millones de artículos que todavía no están libremente disponibles. Tampoco aborda el elemento del costo del sistema, pero otra vez, me parece a mí que el acceso abierto a los resultados de la investigación es una prioridad más alta para la ciencia en general que reducir los presupuestos de las bibliotecas. Grandes partes de ResearchGate y Sci-Hub serían completamente legales, y para la conveniencia del usuario a lo que Sci-Hub ofrece especialmente con una plataforma única sería ampliamente bienvenida.

Notas

1. CHAWLA, D. S. Publishers take ResearchGate to court, alleging massive copyright infringement [online]. Science Magazine. 2017 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://www.sciencemag.org/news/2017/10/publishers-take-researchgate-court-alleging-massive-copyright-infringement

2. Read the Budapest Open Access Initiative [online]. Budapest Open Access Initiative. 2002 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://www.budapestopenaccessinitiative.org/read

3. PIWOWAR, H., et al. The State of OA: A large-scale analysis of the prevalence and impact of Open Access articles. PeerJ [online]. 2017 [viewed 7 November 2017]. Available from: https://peerj.com/preprints/3119/

4. VELTEROP, J. La ciencia (que requiere comunicación) primero, las carreras (que requieren selectividad) después [online]. SciELO en Perspectiva, 2015 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://blog.scielo.org/es/2015/10/29/la-ciencia-que-requiere-comunicacion-primero-las-carreras-que-requieren-selectividad-despues/

5. VELTEROP, J. Lo mejor de ambos mundos [online]. SciELO en Perspectiva, 2016 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://blog.scielo.org/es/2016/06/13/lo-mejor-de-ambos-mundos/

Referencias

CHAWLA, D. S. Publishers take ResearchGate to court, alleging massive copyright infringement [online]. Science Magazine. 2017 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://www.sciencemag.org/news/2017/10/publishers-take-researchgate-court-alleging-massive-copyright-infringement

Read the Budapest Open Access Initiative [online]. Budapest Open Access Initiative. 2002 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://www.budapestopenaccessinitiative.org/read

PIWOWAR, H., et al. The State of OA: A large-scale analysis of the prevalence and impact of Open Access articles. PeerJ [online]. 2017 [viewed 7 November 2017]. Available from: https://peerj.com/preprints/3119/

VELTEROP, J. La ciencia (que requiere comunicación) primero, las carreras (que requieren selectividad) después [online]. SciELO en Perspectiva, 2015 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://blog.scielo.org/es/2015/10/29/la-ciencia-que-requiere-comunicacion-primero-las-carreras-que-requieren-selectividad-despues/

VELTEROP, J. Lo mejor de ambos mundos [online]. SciELO en Perspectiva, 2016 [viewed 7 November 2017]. Available from: http://blog.scielo.org/es/2016/06/13/lo-mejor-de-ambos-mundos/

Links externos

arXiv.org – <https://arxiv.org/>

Unpaywall, browser add-ons to locate freely available PDFs of scholarly articles – <http://unpaywall.org/>

 

Sobre Jan Velterop

Jan Velterop (1949), geofísico marino llegó a ser editor científico a mediados de 1970. Comenzó su carrera de editor en Elsevier en Ámsterdam. En 1990 se convirtió en director de un diario holandés, pero retornó a la publicación internacional de ciencia en 1993 en Academic Press en Londres, donde desarrolló el primer acuerdo nacional que le dio acceso electrónico a todas las revistas AP a todos las instituciones de educación superior en el Reino Unido (más adelante conocido como el BigDeal). A continuación se unió a Nature como director pero rápidamente se cambió para ayudar a levantar a BioMed Central. Participó en la Budapest Open Access Iniative (BOAI). En 2005 se unió a Springer, con sede en el Reino Unido como Director de Acceso Abierto. En 2008 lo dejó para ir a ayudar en el desarrollo de enfoques semánticos para acelerar el descubrimiento científico. Es un defensor activo del Acceso Abierto conforme al BOAI, en el uso de la microatribución, el sello distintivo de la llamada “nanopublicación”. Publicó varios artículos en ambos temas.

 

Traducido del original en inglés por Ernesto Spinak.

 

Como citar este post [ISO 690/2010]:

VELTEROP, J. Los artículos antiguos de revistas también deben estar abiertos [online]. SciELO en Perspectiva, 2017 [viewed ]. Available from: http://blog.scielo.org/es/2017/11/22/los-articulos-antiguos-de-revistas-tambien-deben-estar-abiertos/

 

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