{"id":689,"date":"2013-12-06T13:54:00","date_gmt":"2013-12-06T16:54:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/?p=689"},"modified":"2016-01-15T16:21:45","modified_gmt":"2016-01-15T18:21:45","slug":"to-blog-or-not-to-blog-que-esta-haciendo-la-academia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2013\/12\/06\/to-blog-or-not-to-blog-que-esta-haciendo-la-academia\/","title":{"rendered":"\u201cTo blog or not to blog\u201d \u2013 qu\u00e9 est\u00e1 haciendo la academia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_690\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/blog.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-690\" class=\"size-medium wp-image-690\" title=\"Foto: SciELO.\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/blog-300x225.jpg\" alt=\"Foto: SciELO.\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/blog-300x225.jpg 300w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/blog.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-690\" class=\"wp-caption-text\">Foto: SciELO.<\/p><\/div>\n<p>En un art\u00edculo publicado en el Peri\u00f3dico brit\u00e1nico <i>The Guardian<\/i>, el pasado 2 de diciembre, en la secci\u00f3n \u201cProfessional: Higher Education Network\u201d, los autores, distinguidos investigadores de la Universidad de Nottingham y la Universidad Nacional de Australia analizan las razones por las que los acad\u00e9micos escriben blogs\u00b9, y parece ser que no son las que en principio uno se imaginaba.<\/p>\n<p>La idea general por la que se insta a los investigadores a escribir blogs, es que escribir para el gran p\u00fablico en un lenguaje llano, ayuda a aclarar las propias ideas, a difundir la importancia de la ciencia entre los personas comunes, y mejorar la reputaci\u00f3n de los propios cient\u00edficos. Es una forma de superar la brecha entre los acad\u00e9micos y el resto de los ciudadanos. Pero parece que los <i>bloggers<\/i> acad\u00e9micos no lo hacen por esas razones, al menos en su mayor\u00eda, sino que lo hacen por otras razones m\u00e1s propias de su trabajo e intereses personales.<\/p>\n<p>Para el estudio que publica <i>The Guardian<\/i> los autores seleccionaron 100 blogs acad\u00e9micos en idioma ingl\u00e9s publicados en UK, USA, Canad\u00e1 y Australia, que incluyeran tanto a investigadores y profesores, as\u00ed como profesionales que cumplen tareas de administraci\u00f3n relacionadas con la investigaci\u00f3n dentro de las universidades. Al analizar los contenidos de los blogs, y los comentarios que se generan alrededor de las notas publicadas, encontraron los siguientes resultados:<\/p>\n<ul>\n<li>41% se enfocan en comentarios y cr\u00edtica de la vida acad\u00e9mica, reflexiones sobre financiamiento, y las pol\u00edticas de educaci\u00f3n.<\/li>\n<li>40% son informes y comentarios sobre las investigaciones que est\u00e1n haciendo.<\/li>\n<li>El resto versa sobre temas generales, incluyendo consejos sobre ense\u00f1anza y la carrera acad\u00e9mica.<\/li>\n<li>El estilo de escritura es m\u00e1s bien directo e informal.<\/li>\n<li>Un 40% de las notas tambi\u00e9n usa un estilo m\u00e1s estructurado similar a los art\u00edculos de revistas cient\u00edficas, pero con menos apoyo de referencias bibliogr\u00e1ficas.<\/li>\n<li>Tres cuartas partes del contenido est\u00e1 orientado a los colegas, y solamente una tercera parte estaba escrito en una forma simple como para ser le\u00eddo por personas comunes.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La conclusi\u00f3n del estudio es que la mayor\u00eda de los blogs acad\u00e9micos est\u00e1n pensados para interactuar con los colegas y no para ser le\u00eddos por el p\u00fablico en general, como se supon\u00eda que deb\u00edan ser. El mundo del <i>blogging<\/i> acad\u00e9mico funciona como una gran sala virtual global donde los colegas se sientan alrededor de varias mesas a discutir intensamente sobre:<\/p>\n<ul>\n<li>Las condiciones de trabajo, y asuntos propios de la profesi\u00f3n.<\/li>\n<li>Los proyectos que est\u00e1n haciendo.<\/li>\n<li>C\u00f3mo conseguir contratos para publicar libros y obtener buenos CV.<\/li>\n<li>Ayuda y consejos entre colegas en forma generosa.<\/li>\n<li>Informar a la comunidad de pares en forma tipo <i>open access<\/i> de lo que est\u00e1n haciendo, y con eso asegurarse cierta prioridad en las ideas, mucho antes de lograr ser publicados formalmente en una revista arbitrada.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Este panorama entonces est\u00e1 lejos de la idea de \u201caclarar las ideas, difundir la ciencia entre los ciudadanos comunes, y mejorar la reputaci\u00f3n\u201d, es mucho menos rom\u00e1ntica.<\/p>\n<p>El escenario de los blogs acad\u00e9micos adem\u00e1s comienza a recibir presiones por las instituciones a las que pertenecen los <i>bloggers<\/i>. Estas discusiones informales que se libran en los blogs, que incluyen cr\u00edticas que se hacen p\u00fablicas m\u00e1s tarde o temprano, no son del agrado de las universidades en las que trabajan, y las autoridades no consideran que esas opiniones se inscriben dentro de la libertad acad\u00e9mica que gozan los profesores e investigadores, sino que son consideradas dentro de las relaciones p\u00fablicas e informaci\u00f3n a la prensa. Las universidades, en particular en Australia, est\u00e1n comenzando a reglamentar qu\u00e9 es lo que se puede decir en los blogs, y qu\u00e9 cosas pueden poner en riesgo la reputaci\u00f3n y prestigio de la instituci\u00f3n a la que pertenece el <i>blogger<\/i>.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n estamos empezando a entender el mundo de los blogs acad\u00e9micos, as\u00ed que debemos prestar atenci\u00f3n a lo que ocurre en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, porque tarde o temprano ocurrir\u00e1 lo mismo en nuestros pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p>Mant\u00e9ngase en contacto con el blog SciELO en Perspectiva, y agradecemos que deje sus opiniones en la secci\u00f3n de Comentarios al pie del art\u00edculo.<\/p>\n<h3>Nota<\/h3>\n<p>\u00b9 Why do academics blog? It&#8217;s not for public outreach, research shows<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.theguardian.com\/higher-education-network\/blog\/2013\/dec\/02\/why-do-academics-blog-research\">http:\/\/www.theguardian.com\/higher-education-network\/blog\/2013\/dec\/02\/why-do-academics-blog-research<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se habla de blogs cient\u00edficos, pensamos que son medios que  priorizan la difusi\u00f3n de los resultados de la actividad cient\u00edfica al p\u00fablico en general. Pero, aparentemente, no est\u00e1 sucediendo ese ideal de transferencia de conocimiento cient\u00edfico a los ciudadanos, sino que se est\u00e1n convirtiendo en \u00e1mbitos de debates internos entre colegas interesados en sus propias carreras profesionales, o sea, blogs de cient\u00edficos para cient\u00edficos. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2013\/12\/06\/to-blog-or-not-to-blog-que-esta-haciendo-la-academia\/\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":691,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[3],"tags":[34],"class_list":["post-689","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-redes-sociales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=689"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/689\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1539,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/689\/revisions\/1539"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/691"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}