{"id":4884,"date":"2021-12-17T09:15:07","date_gmt":"2021-12-17T12:15:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/?p=4884"},"modified":"2022-01-28T14:47:25","modified_gmt":"2022-01-28T17:47:25","slug":"las-estafas-mas-recientes-de-las-revistas-depredadoras-o-piratas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/12\/17\/las-estafas-mas-recientes-de-las-revistas-depredadoras-o-piratas\/","title":{"rendered":"Las estafas m\u00e1s recientes de las revistas depredadoras (o piratas)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Ernesto Spinak<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_4890\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/Locupletissimi-rerum-naturalium.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4890\" class=\"wp-image-4890 size-medium\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/Locupletissimi-rerum-naturalium-300x232.jpg\" alt=\"Albertus Seba, Locupletissimi rerum naturalium via the Wellcome Collection\" width=\"300\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/Locupletissimi-rerum-naturalium-300x232.jpg 300w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/Locupletissimi-rerum-naturalium-768x594.jpg 768w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/Locupletissimi-rerum-naturalium.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4890\" class=\"wp-caption-text\"><em>Imagen: <a href=\"https:\/\/wellcomecollection.org\/works\/uu5sqjxw\">Albertus Seba, Locupletissimi rerum naturalium via the Wellcome Collection<\/a><\/em>.<\/p><\/div>\n<p>En 2018, la Comisi\u00f3n Federal de Comercio de USA gan\u00f3 un juicio por 50 millones de d\u00f3lares contra la editorial OMICS con sede en Hydebarad, India, por pr\u00e1cticas comerciales enga\u00f1osas. Seg\u00fan cuenta el informe <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-021-02906-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Predatory publishers\u2019 latest scam: bootlegged and rebranded papers<\/em><\/a><sup>1<\/sup> publicado por <em>Nature<\/em> recientemente la investigaci\u00f3n encontr\u00f3 que esta editorial hab\u00eda publicado cerca de 69.000 art\u00edculos de m\u00faltiples disciplinas con poca o ninguna revisi\u00f3n por pares.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta editorial no es singular en pr\u00e1cticas fraudulentas en la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica, porque existen cientos de editoriales, llamadas \u201c<em>depredadoras<\/em>\u201d, que generan miles de revistas supuestamente acad\u00e9micas. No solamente OMICS no es \u00fanica, sino que son tantas las editoriales depredadoras que hay disponibles en Internet al menos 90 listas de verificaci\u00f3n que recopilan revistas de dudosa calidad y pr\u00e1cticas editoriales a trav\u00e9s toda la cadena del proceso de asegurar la calidad cient\u00edfica. Algunas editoriales tambi\u00e9n llegan a la falsificaci\u00f3n de datos y pirater\u00eda de art\u00edculos.<\/p>\n<p>Que una revista pertenezca a agencias como COPE (<em>Committee on Publication Ethics<\/em>) o que est\u00e9 registrada en \u00edndices como <em>Web of Science<\/em> (WoS) o estar incluido en el <em>Directory of Open Access Journals<\/em> (DOAJ) no es suficiente para garantizar la calidad. Las revistas depredadoras han encontrado varias formas de ser ingresadas en estos listados.<\/p>\n<p>Pero el problema general, que tiene causas m\u00e1s amplias, no se combate con la imposici\u00f3n de multas (o clausuras) porque estas firmas tienen una gran versatilidad para transformarse, cambiar de nombre, cambiar de marca, de recrearse como nuevas empresas digitales y con nuevos dominios. Debido a esta capacidad de multiplicaci\u00f3n imparable han sido comparadas con la mitol\u00f3gica Hidra de Lerna, que era un monstruo de m\u00faltiples cabezas, que al cortarle una cabeza le renac\u00edan dos nuevas.<\/p>\n<p>Por consiguiente, hace tiempo que est\u00e1 claro que las revistas depredadoras son una amenaza al sistema acad\u00e9mico debido a que aceptan art\u00edculos para su publicaci\u00f3n, (cobrando, por supuesto, cargos por procesamiento de art\u00edculos a los autores), sin realizar los controles de calidad prometidos para detectar o evitar problemas como plagio, conflicto de intereses, aprobaci\u00f3n \u00e9tica, ni arbitraje por pares, o incluso falsificando afiliaciones institucionales, correos electr\u00f3nicos, y un largo etc., de falsedades.<\/p>\n<p>Tenemos entonces aqu\u00ed varias clases de problemas para atender.<\/p>\n<h3>1. C\u00f3mo definir e identificar las revistas depredadoras y piratas<\/h3>\n<p>Esto no es un tema simple. En el a\u00f1o 2019, seg\u00fan informa <em>Nature<\/em> en <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-019-03759-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Predatory journals: no definition, no defence<\/em><\/a><sup>2<\/sup> se realiz\u00f3 un encuentro en Ottawa, Canad\u00e1, donde participaron 43 acad\u00e9micos y editores de diez pa\u00edses donde acordaron una definici\u00f3n de \u201c<em>publicaci\u00f3n depredadora<\/em>\u201d que pudiera proteger la confianza en las publicaciones cient\u00edficas. Se necesitaron 12 horas de discusi\u00f3n durante dos d\u00edas para llegar a una definici\u00f3n de consenso, que result\u00f3 ser:<\/p>\n<blockquote><p>Las revistas y editoriales depredadoras son entidades que priorizan el inter\u00e9s propio a expensas de la erudici\u00f3n y se caracterizan por informaci\u00f3n falsa o enga\u00f1osa, desviaci\u00f3n de las mejores pr\u00e1cticas editoriales y de publicaci\u00f3n, falta de transparencia y\/o uso de pr\u00e1cticas de solicitud agresivas e indiscriminadas.<\/p><\/blockquote>\n<h3>2. Los procedimientos enga\u00f1osos usados<\/h3>\n<p>Las editoriales depredadoras y piratas basan el negocio en el inter\u00e9s financiero propio y se caracterizan, entre otros aspectos por<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Informaci\u00f3n falsa, incorrecta, enga\u00f1osa<\/strong>. El sitio web o los correos electr\u00f3nicos de una revista depredadora a menudo presentan declaraciones contradictorias, factores de impacto falsos, direcciones incorrectas, tergiversaciones del consejo editorial, afirmaciones falsas de indexaci\u00f3n, o declaraciones incorrectas de membres\u00eda en asociaciones, y afirmaciones enga\u00f1osas sobre el rigor de la revisi\u00f3n por pares.<\/li>\n<li><strong>Pr\u00e1cticas deficientes.<\/strong> Incluyen no tener una pol\u00edtica de correcci\u00f3n y\/o retractaci\u00f3n, solicitar una transferencia de derechos de autor al publicar un art\u00edculo de acceso abierto y no especificar una licencia <em>Creative Commons<\/em> en una revista de acceso abierto.<\/li>\n<li><strong>Procedimientos poco transparentes.<\/strong> No son claros los procedimientos operativos (como la forma en que se toman las decisiones editoriales, las tarifas aplicadas y la organizaci\u00f3n de la revisi\u00f3n por pares).<\/li>\n<li><strong>Falta de informaci\u00f3n b\u00e1sica o es falsa.<\/strong> Los editores depredadores a menudo no brindan su informaci\u00f3n de contacto o detalles sobre los cargos por procesamiento de art\u00edculos. Los editores y miembros de sus consejos editoriales a menudo no se pueden verificar.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>3. Las razones por las cuales las revistas depredadoras son usadas por los autores<\/h3>\n<p>En la cultura acad\u00e9mica del &#8220;<em>publish or perish<\/em>&#8221; se promueve el productivismo de art\u00edculos y como consecuencia de eso, en cierta manera, obliga a los autores a enviar art\u00edculos para publicar aunque no tengan m\u00e9ritos suficientes. Porque los art\u00edculos no le\u00eddos o los informes terminados a medias tambi\u00e9n se ven recompensados por las decisiones de contrataci\u00f3n y promoci\u00f3n de algunas universidades.<\/p>\n<p>A menudo, estos art\u00edculos no publicados atraen poca atenci\u00f3n (no recogen citaciones). Sin embargo, debido a que a veces son recolectados por motores de b\u00fasqueda acad\u00e9micos no selectivos como <em>Google Scholar<\/em>, podr\u00edan encontrarse y leerse como parte del corpus cient\u00edfico del postulante. Estas publicaciones son parte de las (malas) herramientas para construir los CV, y ayudan a preparar el escenario de la tormenta perfecta.<\/p>\n<h3>4. Qu\u00e9 se puede hacer para evitar y\/o contrarrestar el da\u00f1o<\/h3>\n<p>La sugerencia estrat\u00e9gica que propone el art\u00edculo<sup>1<\/sup> de <em>Nature<\/em> que comentamos se centra en \u201cmatar de hambre\u201d a la Hidra. Esto es, privar de recursos a estas centenares de editoriales depredadoras.<\/p>\n<p><strong>Como l\u00edneas de acci\u00f3n se destacan:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Auditar las revisiones por pares.<\/strong> Si las revistas no publican los procedimientos de las revisiones, entonces los financiadores de las investigaciones deber\u00edan imponerlas como condici\u00f3n. Falsificar las revisiones a gran escala es una tarea dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Los financiadores podr\u00edan exigir que los APC (<em>article processing charges<\/em>, cargos por procesamiento de art\u00edculos) solo se paguen a revistas que se adhieran a los Principios de Acceso Abierto Justo (<em>Fair Open Access Principles<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Apoyar los esfuerzos de plataformas emergentes de buena fe<\/strong> que permiten la difusi\u00f3n de revistas a un costo modesto. Aqu\u00ed <em>Nature<\/em> destaca a SciELO y Redalyc como ejemplos de infraestructuras de publicaci\u00f3n acad\u00e9mica en Am\u00e9rica Latina que proporcionan revistas de acceso abierto de calidad y bajo costo para acad\u00e9micos y con ediciones en sus idiomas nativos.<\/p>\n<p><strong>No recompensarlas enviando art\u00edculos a las revistas depredadoras.<\/strong> Muchas universidades y patrocinadores alimentan involuntariamente a los editores depredadores cuando valoran la cantidad publicada y utilizan m\u00e9tricas mal informadas para medir la calidad. Los autores que publican en revistas cuestionables abarcan un continuo que va desde bienintencionados e ingenuos hasta deshonestos y c\u00f3mplices. Se deber\u00eda informar a los investigadores, especialmente a los que se inician en su carrera, sobre los peligros que esto entra\u00f1a; tambi\u00e9n ser\u00eda recomendable revisar las pol\u00edticas de las universidades para que los investigadores no se vean tentados a inflar sus CV usando publicaciones &#8220;f\u00e1ciles&#8221;.<\/p>\n<p>Otra acci\u00f3n importante de parte de las agencias financiadoras es velar por el cumplimiento de imponer el acceso abierto a las investigaciones que financian. Lamentablemente esto todav\u00eda est\u00e1 lejos de generalizarse, seg\u00fan se inform\u00f3 en el art\u00edculo <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-018-07101-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Do authors comply when funders enforce open access to research?<\/em><\/a><sup>3<\/sup> publicado en <em>Nature<\/em>. En esa nota de 2018 se hizo el primer an\u00e1lisis de cumplimiento de la iniciativa a gran escala, enfoc\u00e1ndose en 12 agencias de financiamiento seleccionadas.<\/p>\n<p>De los m\u00e1s de 1.3 millones de art\u00edculos que se identificaron como sujetos a los mandatos de acceso abierto de los financiadores seleccionados, encontraron que alrededor de dos tercios estaban disponibles gratuitamente para leer. Sin embargo, las tasas variaron enormemente, desde alrededor del 90% para trabajos financiados por los <em>National Institutes of Health<\/em> (NIH) de EE.UU. y el financiador biom\u00e9dico del Reino Unido, <em>Wellcome Trust<\/em>, hasta el 23% para trabajos respaldados por el Consejo de Investigaci\u00f3n de Ciencias Sociales y Humanidades de Canad\u00e1<\/p>\n<p>Se encontraron porcentajes variados por disciplina, con un cumplimiento casi total en biomedicina, medicina cl\u00ednica e investigaci\u00f3n en salud, en cambio las ciencias sociales, la qu\u00edmica y la ingenier\u00eda muestran tasas claramente m\u00e1s bajas. Dentro de la misma disciplina, el cumplimiento var\u00eda dr\u00e1sticamente seg\u00fan la agencia de financiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y esto demuestra que todav\u00eda hay esfuerzo por hacer, porque publicar en acceso abierto hoy d\u00eda tiene costos relativamente bajos que incluso compiten con \u00e9xito frente a las editoriales depredadoras.<\/p>\n<h3>El panorama en Am\u00e9rica Latina<\/h3>\n<p>Esta situaci\u00f3n tan preocupante en el mundo acad\u00e9mico en general, afortunadamente hasta ahora, no se ha manifestado tan intensamente en Am\u00e9rica Latina, y esto se debe a las varias acciones estrat\u00e9gicas que se han emprendido en la regi\u00f3n desde hace por lo menos 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Las particularidades de las instituciones universitarias en la regi\u00f3n (a diferencia de casi todo el resto del mundo) han tenido una tradici\u00f3n de ser p\u00fablicas, muy abiertas, y que no siguen con tanta intensidad la tendencia de los r\u00e1nkings, el productivismo del <em>publish or perish<\/em>, y las otras \u201cmodas\u201d que se imponen en las llamadas universidades <em>mainstream<\/em>. Esto, por una parte, es una presi\u00f3n menos intensa en los acad\u00e9micos para inflar los curr\u00edculums artificialmente con revistas basura.<\/p>\n<p>Por otra parte, el paradigma de la publicaci\u00f3n cient\u00edfica como bien p\u00fablico universal ha impulsado dos programas de publicaci\u00f3n cient\u00edfica en acceso abierto, como son SciELO y Redalyc (mencionados por <em>Nature<\/em><sup>3<\/sup> como ejemplos) que han publicado m\u00e1s de un mill\u00f3n de art\u00edculos en m\u00e1s de dos mil revistas cient\u00edficas de cerca de 20 pa\u00edses, para los cuales no se cobra APC, o en su defecto son costos muy bajos, gracias a las tecnolog\u00edas que se explican en el post <a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/11\/10\/cuanto-cuesta-un-articulo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00bfCu\u00e1nto cuesta un art\u00edculo? Servicios de publicaci\u00f3n acad\u00e9mica y sus valores de mercado<\/a>.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n el mundo acad\u00e9mico de Am\u00e9rica Latina no es una fuente productiva a las editoriales piratas.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p>1. SILER, K., <em>et al<\/em>. Predatory publishers\u2019 latest scam: bootlegged and rebranded papers. <em>Nature<\/em> [online]. 2021, vol. 598, pp. 563-565. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-021-02906-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-021-02906-8<\/a>. Available from: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-02906-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-02906-8<\/a><\/p>\n<p>2. GRUDNIEWICZ, A., <em>et al<\/em>. Predatory journals: no definition, no defence. <em>Nature<\/em> [online]. 2019, vol. 576, pp. 210-212 [viewed 17 December 2021]. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-019-03759-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-019-03759-y<\/a>. Available from: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-03759-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-03759-y<\/a><\/p>\n<p>3. LARIVI\u00c8RE, V. and SUGIMOTO, C.R. Do authors comply when funders enforce open access to research? <em>Nature<\/em> [online]. 2018, vol. 562, pp. 483-486 [viewed 17 December 2021]. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-018-07101-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-018-07101-w<\/a>. Available from: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-018-07101-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-018-07101-w<\/a><\/p>\n<p>4. NASSI-CAL\u00d2, L. \u00bfCu\u00e1nto cuesta un art\u00edculo? Servicios de publicaci\u00f3n acad\u00e9mica y sus valores de mercado [online]. <em>SciELO en Perspectiva<\/em>, 2021 [viewed 17 December 2021]. Available from: <a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/11\/10\/cuanto-cuesta-un-articulo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/11\/10\/cuanto-cuesta-un-articulo\/<\/a><\/p>\n<h3>Referencias<\/h3>\n<p>GRUDNIEWICZ, A., <em>et al<\/em>. Predatory journals: no definition, no defence. <em>Nature<\/em> [online]. 2019, vol. 576, pp. 210-212 [viewed 17 December 2021]. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-019-03759-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-019-03759-y<\/a>. Available from: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-03759-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-019-03759-y<\/a><\/p>\n<p>LARIVI\u00c8RE, V. and SUGIMOTO, C.R. Do authors comply when funders enforce open access to research? <em>Nature<\/em> [online]. 2018, vol. 562, pp. 483-486 [viewed 17 December 2021]. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-018-07101-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-018-07101-w<\/a>. Available from: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-018-07101-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-018-07101-w<\/a><\/p>\n<p>NASSI-CAL\u00d2, L. \u00bfCu\u00e1nto cuesta un art\u00edculo? Servicios de publicaci\u00f3n acad\u00e9mica y sus valores de mercado [online]. <em>SciELO en Perspectiva<\/em>, 2021 [viewed 17 December 2021]. Available from: <a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/11\/10\/cuanto-cuesta-un-articulo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/11\/10\/cuanto-cuesta-un-articulo\/<\/a><\/p>\n<p>SILER, K., <em>et al<\/em>. Predatory publishers\u2019 latest scam: bootlegged and rebranded papers. <em>Nature<\/em> [online]. 2021, vol. 598, pp. 563-565. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-021-02906-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/d41586-021-02906-8<\/a>. Available from: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-02906-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-021-02906-8<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"pf-content\">\n<h3>Sobre Ernesto Spinak<a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/10\/spinak.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-537\" src=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/10\/spinak-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/h3>\n<p>Colaborador de SciELO, Ingeniero en Sistemas y Lic. en Biblioteconom\u00eda, con Diploma de Estudios Avanzados pela Universitat Oberta de Catalunya y Maestr\u00eda en \u201cSociedad de la Informaci\u00f3n\u201d por la Universidad Oberta de Catalunya, Barcelona \u2013 Espa\u00f1a. Actualmente tiene una empresa de consultor\u00eda que atiende a 14 instituciones de gobierno y universidades en Uruguay con proyectos de informaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pirater\u00eda y m\u00e1s directamente la estafa de los editores depredadores va creciendo en el mundo y es una preocupaci\u00f3n creciente en la publicaci\u00f3n acad\u00e9mica que ha llamado la atenci\u00f3n a los editores m\u00e1s serios. Este problema no es tan grave en la publicaci\u00f3n cient\u00edfica de Am\u00e9rica Latina. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2021\/12\/17\/las-estafas-mas-recientes-de-las-revistas-depredadoras-o-piratas\/\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":4889,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[3],"tags":[18,7,37],"class_list":["post-4884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-acceso-abierto","tag-comunicacion-cientifica","tag-etica-en-la-comunicacion-cientifica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4884"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4938,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4884\/revisions\/4938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}