{"id":2602,"date":"2018-01-31T14:00:23","date_gmt":"2018-01-31T16:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/?p=2602"},"modified":"2018-02-09T08:42:53","modified_gmt":"2018-02-09T10:42:53","slug":"la-cantidad-si-importa-a-medida-que-el-impacto-de-las-citas-aumenta-con-la-productividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2018\/01\/31\/la-cantidad-si-importa-a-medida-que-el-impacto-de-las-citas-aumenta-con-la-productividad\/","title":{"rendered":"La cantidad s\u00ed importa a medida que el impacto de las citas aumenta con la productividad [Publicado originalmente en el blog LSE Impact of Social Sciences en Enero\/2018]"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_2603\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter.png\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2603\" class=\"wp-image-2603 size-medium\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter-300x180.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter-300x180.png 300w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter-768x461.png 768w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter-1024x615.png 1024w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter-150x90.png 150w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter.png 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2603\" class=\"wp-caption-text\"><i>Imagen: <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/benasmith71\/14969295739\" target=\"_blank\">Ben Smith<\/a>.<\/i><\/p><\/div>\n<p><strong>Por Peter van den Besselaar<\/strong> <strong>y <\/strong><strong>Ulf Sandstr\u00f6m<\/strong><\/p>\n<p>Parece obvio que la ciencia se trata de calidad, no de cantidad. Como consecuencia, los procesos de evaluaci\u00f3n no toman en cuenta la productividad, y ahora existe una tendencia a limitar el n\u00famero de publicaciones por investigador en consideraci\u00f3n. De esta forma, un panel puede evaluar la calidad sin verse enfrentado con enormes listas de publicaciones que ser\u00edan poco pr\u00e1cticas para evaluar. Entonces, se puede alentar a los acad\u00e9micos a enfocarse en la calidad, no en la cantidad. De hecho, desde esta perspectiva, la calidad y la cantidad son caracter\u00edsticas opuestas de la actividad de investigaci\u00f3n, y centrarse en la cantidad no solo es un error, sino que incluso tendr\u00e1 efectos perversos, ya que reducir\u00e1 la calidad del trabajo. Sin embargo, estas ideas pueden estar equivocadas. Nuestro entendimiento, desarrollado en un art\u00edculo reciente de <em>PLoS ONE<\/em>, es que existe una relaci\u00f3n positiva y m\u00e1s fuerte que la lineal entre la productividad y la calidad (en t\u00e9rminos de los documentos m\u00e1s citados).<\/p>\n<p>La Figura 1 muestra las diversas relaciones posibles que pueden existir entre &#8220;calidad&#8221; y &#8220;cantidad&#8221;: (i) puede haber un &#8220;techo de impacto&#8221;, lo que significa que despu\u00e9s de un cierto n\u00famero de documentos, el n\u00famero de art\u00edculos altamente citados se estabiliza; podr\u00eda haber (ii) disminuci\u00f3n; (iii) constante; o incluso (iv) aumentar el &#8220;rendimiento del impacto&#8221; de la productividad; y finalmente (v) &#8220;lo peque\u00f1o puede ser hermoso&#8221; en el sentido de que el n\u00famero de art\u00edculos de alto impacto disminuye cuando los autores se vuelven demasiado productivos, intercambiando calidad por cantidad. Lo bueno es que esto puede investigarse emp\u00edricamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-1.png\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2605 size-full\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-1.png\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-1.png 980w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-1-300x214.png 300w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-1-768x547.png 768w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-1-150x107.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/a><strong>Figura 1: Posibles puntos de vista sobre la relaci\u00f3n entre cantidad y calidad. Nota: eje x = n\u00famero de art\u00edculos; eje y = impacto de la cita<\/strong><\/p>\n<p>Mostramos nuestros hallazgos por campo tem\u00e1tico, presentados de la misma manera que las posibles relaciones anteriores. Utilizamos un conjunto de datos desambiguado de m\u00e1s de 40,000 investigadores suecos (2008-2011). Para cada investigador, calculamos el n\u00famero total de publicaciones (normalizadas por campo y contabilizadas en forma fraccional) y tambi\u00e9n el n\u00famero de publicaciones que figuran en los art\u00edculos m\u00e1s altamente citados (2,5%). La Figura 2 muestra los resultados: en las ciencias naturales y la ingenier\u00eda, en las ciencias de la vida y m\u00e9dicas, y en psicolog\u00eda y educaci\u00f3n, encontramos el patr\u00f3n de &#8220;rendimientos crecientes&#8221;. En agricultura, biolog\u00eda, estudios ambientales y geograf\u00eda, domina el patr\u00f3n &#8220;constante&#8221;. En las ciencias sociales, parece dominar el patr\u00f3n (ligeramente) de &#8220;rendimientos decrecientes&#8221;; mientras que el patr\u00f3n del &#8220;techo de impacto&#8221; se encontr\u00f3 para las ciencias de la computaci\u00f3n y matem\u00e1ticas y para las humanidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2.png\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2606 size-full\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2.png\" alt=\"\" width=\"1115\" height=\"839\" srcset=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2.png 1115w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2-300x226.png 300w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2-768x578.png 768w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2-1024x771.png 1024w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/es_quantity-does-matter_fig-2-150x113.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1115px) 100vw, 1115px\" \/><\/a><strong>Figura 2: Relaci\u00f3n real entre cantidad y calidad basada en datos suecos 2008-2011 por \u00e1rea de disciplina. Nota: eje x = n\u00famero de art\u00edculos; eje y = impacto de la cita (eje izquierdo &#8211; ciencias naturales y m\u00e9dicas, eje derecho &#8211; ciencias humanas y sociales). Fuente: Web of Science Online<\/strong><\/p>\n<p>Curiosamente, el patr\u00f3n &#8220;peque\u00f1o es hermoso&#8221; no ocurre. La pregunta sigue siendo por qu\u00e9 el patr\u00f3n en las ciencias de la computaci\u00f3n y las humanidades es tan diferente de otros campos. Esto probablemente est\u00e9 relacionado con la naturaleza de estos campos, que, m\u00e1s que en otros lugares, tienen varias audiencias adem\u00e1s de sus pares cient\u00edficos. Sugerimos que los autores prol\u00edficos de las ciencias de la computaci\u00f3n y las humanidades avancen hacia escribir m\u00e1s para las partes interesadas que no sean el p\u00fablico de colegas una vez que su producci\u00f3n acad\u00e9mica est\u00e9 por encima de un umbral (razonablemente alto). Sin embargo, para resolver esto se necesitar\u00eda m\u00e1s investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos explicar los patrones que encontramos? En primer lugar, la investigaci\u00f3n muestra que los acad\u00e9micos generalmente est\u00e1n muy motivados y comprometidos, por lo que no hay una buena raz\u00f3n para esperar que intenten maximizar el rendimiento a expensas de la calidad. En segundo lugar, las teor\u00edas de la creatividad cient\u00edfica sugieren lo contrario: mientras m\u00e1s creativa es una persona, cuantas m\u00e1s ideas nuevas genera, m\u00e1s potencial y (como sugieren nuestros resultados) documentos realizados por el investigador. Por supuesto, no todas las ideas son buenas ideas, pero cuantas m\u00e1s ideas tenga, mayor es la probabilidad de que algunas sean buenas. Se trata de intentar, experimentar, aprender: cuanto m\u00e1s se hace, mejor se vuelve, en promedio.<\/p>\n<p>Este efecto de tama\u00f1o tambi\u00e9n se mantiene en el nivel organizacional, algo que no abordamos en el art\u00edculo de <em>PLoS ONE<\/em>, sino que se prob\u00f3 despu\u00e9s de que un cr\u00edtico afirmara lo contrario: &#8220;el Ranking <em>CWTS Leiden<\/em>, por ejemplo, no muestra una relaci\u00f3n lineal tal como afirman los autores entre el n\u00famero de trabajos producidos por una universidad y el porcentaje de art\u00edculos altamente citados producidos por esa universidad&#8221;. Lo probamos usando el <em>Leiden Ranking 2014<\/em><sup>1<\/sup>, que detalla la cantidad de trabajos y el n\u00famero de art\u00edculos pertenecientes al 10% de los trabajos mejor citados para todas las universidades incluidas. Como se muestra en la Figura 3, la relaci\u00f3n entre cantidad y calidad\/impacto tambi\u00e9n sigue el patr\u00f3n de &#8220;retornos positivos&#8221; a nivel de universidades y organizaciones p\u00fablicas de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter_fig-3.png\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2604 size-full\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter_fig-3.png\" alt=\"\" width=\"503\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter_fig-3.png 503w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter_fig-3-300x181.png 300w, https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/01\/quantity-does-matter_fig-3-150x90.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 503px) 100vw, 503px\" \/><\/a><strong>Figura 3: Relaci\u00f3n entre el n\u00famero de trabajos por universidad y el impacto en t\u00e9rminos de los documentos Top10%. Fuente: ranking de Leiden 2014<\/strong><\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, lo que hemos visto es que, en general, hay un retorno positivo de calidad por el aumento de la productividad. Un n\u00famero mayor de documentos resulta en un n\u00famero a\u00fan mayor de art\u00edculos citados. En otras palabras, estimular el rendimiento importa, y parecer\u00eda ser un incentivo positivo y no negativo para los investigadores. Siendo este el caso, los niveles de producci\u00f3n deber\u00edan tenerse en cuenta en la evaluaci\u00f3n de investigadores y organizaciones. Esto, por supuesto, no implica que la producci\u00f3n sea el \u00fanico criterio de evaluaci\u00f3n relevante; pero que es relevante parece indiscutible.<\/p>\n<p>Esta publicaci\u00f3n de blog se basa en el art\u00edculo de los autores, \u201c<em>Quantity and\/or Quality? The Importance of Publishing Many Papers<\/em>\u201d<sup>2<\/sup>, publicado en <em>PLoS ONE <\/em>(DOI: 10.1371\/journal.pone.0166149).<\/p>\n<p>Nota de los autores: Este art\u00edculo refleja las opiniones de los autores y no la posici\u00f3n de <em>LSE Impact Blog<\/em>, ni la de <em>London School Econonomics<\/em>. Por favor, revise nuestra pol\u00edtica de comentarios<sup>3<\/sup> si tuviera alguna duda al publicar un comentario.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p>1. CWTS Leiden Ranking 2014 [online]. CWTS Leiden Ranking. 2014 [viewed 23 January 2018]. Available from: <a href=\"http:\/\/www.leidenranking.com\/ranking\/2014\" target=\"_blank\">http:\/\/www.leidenranking.com\/ranking\/2014<\/a><\/p>\n<p>2. VAN DEN BESSELAAR,P. and SANDSTR\u00d6M, U. Quantity and\/or Quality? The Importance of Publishing Many Papers. PLoS ONE [online]. 2016, vol. 11, no. 11, e0166149, ISSN: 1932-6203 [viewed 23 January 2018]. DOI: 10.1371\/journal.pone.0166149. Available from: <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0166149\" target=\"_blank\">http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0166149<\/a><\/p>\n<p>3. Comments Policy [online]. LSE Impact of Social Sciences blog. [viewed 23 January 2018]. Available from: <a href=\"http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/comments-policy\/\" target=\"_blank\">http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/comments-policy\/<\/a><\/p>\n<h3>Referencias<\/h3>\n<p>Comments Policy [online]. LSE Impact of Social Sciences blog. [viewed 23 January 2018]. Available from: <a href=\"http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/comments-policy\/\" target=\"_blank\">http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/comments-policy\/<\/a><\/p>\n<p>CWTS Leiden Ranking 2014 [online]. CWTS Leiden Ranking. 2014 [viewed 23 January 2018]. Available from: <a href=\"http:\/\/www.leidenranking.com\/ranking\/2014\" target=\"_blank\">http:\/\/www.leidenranking.com\/ranking\/2014<\/a><\/p>\n<p>SIMONTON, D.K. Creativity in Science: Chance, Logic, Genius, and Zeitgeist. Cambridge: Cambridge University Press, 2004<\/p>\n<p>VAN DEN BESSELAAR,P. and SANDSTR\u00d6M, U. Quantity and\/or Quality? The Importance of Publishing Many Papers. PLoS ONE [online]. 2016, vol. 11, no. 11, e0166149, ISSN: 1932-6203 [viewed 23 January 2018]. DOI: 10.1371\/journal.pone.0166149. Available from: <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0166149\" target=\"_blank\">http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0166149<\/a><\/p>\n<h3>Articulo original em ingl\u00e9s<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/2018\/01\/23\/quantity-does-matter-as-citation-impact-increases-with-productivity\/\" target=\"_blank\">http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/2018\/01\/23\/quantity-does-matter-as-citation-impact-increases-with-productivity\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducido del original en <a href=\"http:\/\/blogs.lse.ac.uk\/impactofsocialsciences\/2018\/01\/23\/quantity-does-matter-as-citation-impact-increases-with-productivity\/\" target=\"_blank\">ingl\u00e9s<\/a> por Ernesto Spinak.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se alienta a muchos acad\u00e9micos a enfocarse en la calidad, no en la cantidad de sus publicaciones; la raz\u00f3n fundamental es que enfocarse demasiado en los riesgos de la productividad reduce la calidad del trabajo. \u00bfPero es esto, de hecho, el caso? Peter van den Besselaar y Ulf Sandstr\u00f6m estudiaron una gran muestra de investigadores y descubrieron que, si bien los resultados var\u00edan seg\u00fan el campo, existe una relaci\u00f3n positiva y m\u00e1s fuerte que lineal entre la productividad y la calidad (en t\u00e9rminos de los documentos m\u00e1s citados). Este mismo patr\u00f3n parece aplicarse tanto a instituciones como a investigadores individuales. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2018\/01\/31\/la-cantidad-si-importa-a-medida-que-el-impacto-de-las-citas-aumenta-con-la-productividad\/\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2607,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[3],"tags":[29,7,40],"class_list":["post-2602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-bibliometria","tag-comunicacion-cientifica","tag-evaluacion-de-la-ciencia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2602"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2626,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2602\/revisions\/2626"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}