{"id":1665,"date":"2015-05-11T15:23:34","date_gmt":"2015-05-11T18:23:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.scielo.org\/es\/?p=1665"},"modified":"2015-08-05T11:00:45","modified_gmt":"2015-08-05T14:00:45","slug":"el-placer-de-publicar-publicado-originalmente-en-la-revista-elife-en-enero2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2015\/05\/11\/el-placer-de-publicar-publicado-originalmente-en-la-revista-elife-en-enero2015\/","title":{"rendered":"El placer de publicar &#8211; Publicado originalmente en la revista eLife en Enero\/2015"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Vivek Malhotra y Eve Marder<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_2363\" style=\"width: 307px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/prazer_publicar.png\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2363\" class=\"wp-image-2363\" title=\"Ilustra\u00e7\u00e3o: http:\/\/www.claudiastocker.com\" src=\"http:\/\/blog.scielo.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/prazer_publicar-724x1024.png\" alt=\"Ilustra\u00e7\u00e3o: http:\/\/www.claudiastocker.com\" width=\"297\" height=\"419\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2363\" class=\"wp-caption-text\">Ilustra\u00e7\u00e3o: <a href=\"http:\/\/www.claudiastocker.com\" target=\"_blank\">http:\/\/www.claudiastocker.com<\/a>.<\/p><\/div>\n<p>A los Editores Senior de <em>eLife<\/em> muchas veces se les pregunta \u2018\u00bfcu\u00e1l es el umbral para publicar un art\u00edculo en <em>eLife<\/em>? Otra pregunta frecuente es: \u2018Por qu\u00e9 deber\u00eda enviar mi mejor trabajo a <em>eLife<\/em>? La segunda de estas preguntas no es sorprendente porque est\u00e1 en la naturaleza humana desconfiar de cualquier cosa nueva y desafiante. La primera pregunta tiene su origen en nuestra experiencia colectiva de tratar de publicar en revistas que se hicieron muy exclusivas en los d\u00edas que los costos de impresi\u00f3n y distribuci\u00f3n limitaban el n\u00famero de documentos y p\u00e1ginas que las revistas pod\u00edan publicar. Aqu\u00ed preferimos explicar lo que creemos que hace a un art\u00edculo apropiado para <em>eLife<\/em> y c\u00f3mo funciona el proceso de revisi\u00f3n por pares de la revista.<\/p>\n<p>Para nosotros, el art\u00edculo ideal para <em>eLife<\/em> presenta una descripci\u00f3n precisa de los datos que haga que otros investigadores del \u00e1rea piensen de forma diferente y hagan avanzar este tema. Un art\u00edculo <em>eLife<\/em> debe darle al lector el placer de leer sobre experimentos elegantes o inteligentes, de aprender algo nuevo, de ser desafiado a pensar sobre su tema de una forma innovadora, o de ver una imagen particularmente impresionante que tiene significado porque muestra alg\u00fan secreto de la vida. Nuestro objetivo en <em>eLife<\/em> es publicar trabajos que nuestros colaboradores y editores consideran relevantes, rigurosos, perspicaces, esclarecedores o solamente bellos. Est\u00e1 claro, la belleza est\u00e1 en los ojos del que mira y las ideas sobre lo que es bello pueden cambiar a lo largo del tiempo. Sin embargo, algunas cosas siempre ser\u00e1n verdaderamente bellas, como el gran arte o la buena m\u00fasica y tambi\u00e9n es cierto para la gran ciencia. Felizmente <em>eLife<\/em> no tiene restricciones sobre cu\u00e1ntos art\u00edculos podemos publicar o cualesquier restricci\u00f3n sobre cu\u00e1ntos debemos rechazar. En consecuencia, nuestro desaf\u00edo editorial es reconocer trabajos excelentes e incentivar autores, revisores y editores a despojarnos de los comportamientos que disminuyen el placer de hacer ciencia y publicar los resultados.<\/p>\n<p>Muchos editores de <em>eLife<\/em> tienen edad suficiente para recordar los tiempos en que los manuscritos eran enviados por correo. Eso implicaba reunir tres o cuatro copias del original dactilografiado, junto con figuras brillantes que eran copias fotogr\u00e1ficas de trabajos art\u00edsticos, o datos en bruto. Cuando llegaba el paquete a la oficina del editor, se abr\u00eda, se le asignaba un n\u00famero y, enseguida quedaba en la mesa del editor, a veces por semanas, si \u00e9l (casi siempre era un <em>\u00e9l<\/em>) estaba fuera de la ciudad. El editor entonces distribu\u00eda una copia del manuscrito a revisores (generalmente sin preguntar si estaban preparados para revisar el art\u00edculo, pues se ten\u00eda como premisa que, si eran invitados, estar\u00edan de acuerdo en revisarlo). Los revisores preparaban sus informes y los enviaban de vuelta al editor, que enviar\u00eda una carta con la decisi\u00f3n para el autor. Todo el proceso muchas veces llevaba 2 a 3 meses, a veces m\u00e1s, lo que ser\u00eda terrible por los patrones actuales. Sin embargo, cuando envi\u00e1bamos un art\u00edculo era con sentimiento de alegr\u00eda y realizaci\u00f3n, asociado con cierto alivio pues sab\u00edamos que estaba fuera de nuestras mesas y mentes por el tiempo suficiente para colocar alguna distancia emocional e intelectual entre nosotros y el manuscrito.<\/p>\n<p>Hasta hace 40 a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00edan opciones donde publicar, pero cada \u00e1rea ten\u00eda una o dos revistas emblem\u00e1ticas que generalmente eran consideradas la \u2018mejor\u2019. Esas revistas eran publicadas m\u00e1s frecuentemente por sociedades profesionales y caracter\u00edsticamente publicaban art\u00edculos relevantes y detallados, repletos de controles y m\u00e9todos. En verdad, muchas de estas \u2018mejores revistas\u2019 publicaban com\u00fanmente dos o tres art\u00edculos en serie de un mismo laboratorio que desarrollaba una historia completa. No fue por accidente que los art\u00edculos cl\u00e1sicos de Hodgkin y Huxley, que dilucidaron y modelaron el mecanismo i\u00f3nico del potencial de acci\u00f3n, fueran publicados como una serie de cinco art\u00edculos consecutivos totalizando 75 figuras y 120 p\u00e1ginas en el <em>Journal of Phisiology<\/em> en 1952. El primer trabajo incluy\u00f3 una larga y detallada descripci\u00f3n del equipamiento y del m\u00e9todo reci\u00e9n desarrollado de fijaci\u00f3n de voltaje (<em>voltage clamp<\/em>), con 7 figuras dedicadas al m\u00e9todo. El \u00faltimo art\u00edculo, con las 23 figuras y 44 p\u00e1ginas, es tal vez el art\u00edculo m\u00e1s famoso en neurociencia computacional, y contin\u00faa siendo de lectura obligatoria para todos los alumnos que ingresan en el \u00e1rea. Pero lo que convierte a estos art\u00edculos (y muchos otros grandes art\u00edculos) en notables es que combinan nuevos datos con una visi\u00f3n sobre el pensamiento que llev\u00f3 a nuevos experimentos. Cuando volvemos a los art\u00edculos cl\u00e1sicos entendemos la mente del cient\u00edfico trabajando: no importa si el art\u00edculo tiene 2 o 22 p\u00e1ginas, podemos ver la l\u00f3gica original de la obra.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los revisores, sin embargo, se preguntan las siguientes cuestiones: \u2018\u00bfser\u00edan interesantes estos datos?\u2019; \u2018\u00bfel manuscrito tiene sentido?\u00a1; y \u2018\u00bflos datos apoyan las afirmaciones del autor?\u2019. Algunas manuscritos eran rechazados, obviamente, sin embargo m\u00e1s frecuentemente el proceso de revisi\u00f3n era visto como un mecanismo para perfeccionar el trabajo final publicado. En los \u00faltimos a\u00f1os, surgieron nuevas revistas y el n\u00famero de art\u00edculos creci\u00f3 enormemente. Lamentablemente, como los editores han sido inundados por manuscritos, una evaluaci\u00f3n negativa puede rechazar un manuscrito v\u00e1lido. Est\u00e1 claro que un revisor reflexivo puede proporcionar una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de lo que est\u00e1 equivocado en un art\u00edculo que lo que hace una cr\u00edtica positiva superficial, es m\u00e1s importante que los editores no rechacen autom\u00e1ticamente manuscritos solo por haber recibido una evaluaci\u00f3n negativa.<\/p>\n<p>El proceso editorial de <em>eLife<\/em> est\u00e1 proyectado para que cada manuscrito est\u00e9 a cargo de un editor que sea apto para evaluar la ciencia por s\u00ed mismo. Adem\u00e1s de eso, despu\u00e9s de recibirse la \u00faltima evaluaci\u00f3n, se solicita a cada evaluador comentar sobre las otras opiniones: para manuscritos que fueron evaluados favorablemente, el objetivo de la consulta es acordar cuales revisiones son esenciales para garantizar la aceptaci\u00f3n de un manuscrito. Los autores, en seguida, reciben una carta de decisi\u00f3n explicando las revisiones que son necesarias, en vez de responder a dos o tres informes de evaluadores que pueden ser inconsistentes entre s\u00ed y, posiblemente, hasta contradictorias.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hemos aprendido despu\u00e9s de dos a\u00f1os de publicaci\u00f3n de <em>eLife<\/em>? La queja m\u00e1s com\u00fan de los evaluadores es que los autores est\u00e1n sobrevalorado su trabajo. Entendemos que la competencia por financiamiento y p\u00e1ginas en revistas de prestigio llev\u00f3 a los autores a encuadrar su trabajo en t\u00e9rminos m\u00e1s ambiciosos a nivel mundial. Entendemos que hay una l\u00ednea tenue entre intentar expresar de forma clara y convincente la contribuci\u00f3n realizada por un manuscrito y hacer reivindicaciones que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de lo que el manuscrito podr\u00eda hacer. De hecho, gran parte de la discusi\u00f3n en nuestras sesiones de consulta entre evaluadores giran en torno de lo que un art\u00edculo realmente alcanz\u00f3 y lo que no alcanz\u00f3, y mucho de nuestro esfuerzo se emplea para garantizar que todos los art\u00edculos de <em>eLife<\/em> describan con precisi\u00f3n las experiencias hechas y los datos recolectados.<\/p>\n<p>Un problema actual es que los revisores se habituaron a solicitar nuevos experimentos. La pol\u00edtica de <em>eLife<\/em> es respetar el punto de vista de los autores sobre lo que ellos quieren que sea su art\u00edculo, y partir de la premisa de que ellos dedicaron tiempo suficiente considerando cu\u00e1n lejos llevar un tema determinado. El trabajo de los editores y revisores es decidir si este punto de vista es publicable o no: no es el papel del editor o revisor definir el alcance del art\u00edculo. En los primeros d\u00edas de <em>eLife<\/em> una revisi\u00f3n de un joven profesor asistente solicit\u00f3 a los autores la realizaci\u00f3n de una serie de nuevos experimentos sustanciales antes de presentar una nueva versi\u00f3n del manuscrito. Cuando se le pregunt\u00f3 por el editor de <em>eLife<\/em> encargado del proceso de evaluaci\u00f3n si estos experimentos adicionales eran cr\u00edticos o no, el evaluador respondi\u00f3: \u2018Yo pens\u00e9 que mi trabajo de evaluador era pedir siempre m\u00e1s experimentos, pero no son realmente necesarios\u2019. Es triste que nuestros j\u00f3venes cient\u00edficos apenas conocen un mundo en el que se supone que los evaluadores siempre tienen que solicitar experimentos nuevos y sustanciales.<\/p>\n<p>Sabemos que el proceso editorial de <em>eLife<\/em> no es perfecto. Sin duda, nos rehusamos a considerar algunos art\u00edculos importantes y rechazamos otros en base a los comentarios de los evaluadores que fueron bien intencionados, pero que pudieran no haber entendido la cuesti\u00f3n. Y probablemente publicamos art\u00edculos que se revelaron irrelevantes. Estamos conscientes de que la evaluaci\u00f3n por pares, en el mejor de los casos no es perfecta. Dicho esto, creemos que nuestro proceso de consulta pionero mejora la evaluaci\u00f3n. En numerosas ocasiones, un evaluador ha impugnado una evaluaci\u00f3n realizada por otro, y el resultado fue m\u00e1s sustancial y cient\u00edficamente correcto. Muchos de nuestros evaluadores consideran que este aspecto del proceso de evaluaci\u00f3n trae de vuelta la satisfacci\u00f3n del discurso cient\u00edfico en torno a las ideas.<\/p>\n<p>Una caracter\u00edstica central de <em>eLife<\/em> es que somos capaces de publicar trabajos excelentes, no importa cu\u00e1ntas figuras contenga: tambi\u00e9n podemos incorporar datos en bruto y videos en los art\u00edculos. Otra caracter\u00edstica de <em>eLife<\/em> es que estamos abiertos a trabajos que desaf\u00eden el conocimiento establecido, las circunstancias y alteraci\u00f3n de datos, y art\u00edculos que cruzan las fronteras disciplinarias. Esperamos tambi\u00e9n que <em>eLife<\/em> tenga la perspectiva de reconocer que los autores invierten mucho en su trabajo, y que, en tanto los evaluadores puedan ser m\u00e1s \u2018objetivos\u2019 que los autores, son los autores los que firman el art\u00edculo y colocan sus reputaciones en juego, no as\u00ed los evaluadores. Ellos pueden ayudar a garantizar que los documentos tengan sentido y que el trabajo presentado sea riguroso. En tanto, son los autores que ofrecen creatividad, imaginaci\u00f3n y a\u00f1os de duro trabajo.<\/p>\n<p>Como editores, debemos recordar que tenemos la obligaci\u00f3n con los autores y los lectores de publicar trabajos que hagan avanzar el \u00e1rea, y que los autores conf\u00edan a <em>eLife<\/em> sus mejores trabajos y nos honran al hacerlo. Adem\u00e1s, estamos interesados en trabajos que mejoren nuestra comprensi\u00f3n de los procesos biol\u00f3gicos b\u00e1sicos, como tambi\u00e9n estamos interesados en trabajos que tienen aplicaciones m\u00e9dicas evidentes. Las ciencias biom\u00e9dicas y de la vida est\u00e1n cambiando r\u00e1pidamente, y la importancia de los m\u00e9todos cuantitativos est\u00e1 aumentando, por lo tanto nos esforzamos para mantenernos suficientemente flexibles para lidiar con los nuevos desarrollos y \u00e1reas que puedan surgir, evitando la tentaci\u00f3n de seguir modas pasajeras.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo es recuperar los mejores aspectos de un tiempo que ofrec\u00eda a los cient\u00edficos el espacio que precisaban para contar correctamente un tema, aprovechando tambi\u00e9n las inmensas oportunidades ofrecidas por las tecnolog\u00edas digitales de hoy y de ma\u00f1ana.<\/p>\n<h3>Referencia<\/h3>\n<p><span class=\"Z3988\" title=\"ctx_ver=Z39.88-2004&amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Ajournal&amp;rft_id=info%3Adoi%2Fhttp%3A%2F%2Fdx.doi.org%2F10.7554%2Felife.05770&amp;rft.atitle=The+pleasure+of+publishing&amp;rft.jtitle=eLife&amp;rft.volume=4&amp;rft.date=2015&amp;rfr_id=info%3Asid%2Fscienceseeker.org&amp;rft.au=Malhotra+Vivek&amp;rft.aulast=Malhotra&amp;rft.aufirst=Vivek&amp;rfs_dat=ss.included=1&amp;rfe_dat=bpr3.included=1\">MALHORTA, V.; and MARDER, E. The pleasure of publishing. <em>eLife<\/em>. 2015, vol. 4:e05770. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.7554\/elife.05770\" target=\"_blank\" rev=\"review\">http:\/\/dx.doi.org\/10.7554\/elife.05770<\/a>.<\/span><\/p>\n<h3>Art\u00edculo original en ingl\u00e9s<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/elifesciences.org\/content\/elife\/4\/e05770.full.pdf\" target=\"_blank\">http:\/\/elifesciences.org\/content\/elife\/4\/e05770.full.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducido del original en <a href=\"http:\/\/blog.scielo.org\/en\/2015\/05\/11\/peer-review-the-pleasure-of-publishing-originally-published-in-the-journal-elife-in-january2015\/\">ingl\u00e9s<\/a> por Ernesto Spinak.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al evaluar manuscritos los editores de <i>eLife<\/i> buscan una combinaci\u00f3n de rigor y visi\u00f3n, junto con los resultados e ideas que hacen que otros investigadores piensen diferente acerca de su tema. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/2015\/05\/11\/el-placer-de-publicar-publicado-originalmente-en-la-revista-elife-en-enero2015\/\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1666,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[3],"tags":[7,47,40],"class_list":["post-1665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-comunicacion-cientifica","tag-difusion-de-la-informacion","tag-evaluacion-de-la-ciencia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1665"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1672,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665\/revisions\/1672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1666"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.scielo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}